Según la Unesco, los manglares son unos ecosistemas singulares, espectaculares y prolíficos que sustentan una rica biodiversidad y proporcionan un valioso hábitat de reproducción para peces y crustáceos.
Estas especies realizan funciones vitales para el planeta al actuar como una barrera natural contra huracanes y tsunamis y, al mismo tiempo, filtran y mantienen la calidad del agua, además de absorber cantidades significativas de CO2.
A pesar de estar presentes en 123 países, los bosques de manglares representan menos del 1 % de los bosques tropicales y de la cobertura forestal mundial.
Debido al progresivo aumento de la población en México han disminuido estos hábitats cuyos ecosistemas se han visto afectados por la urbanización de las costas y el desarrollo del turismo y las instalaciones acuícolas.
Mediante el desarrollo de una estrategia específica y coordinada para garantizar la conservación de la flora y la fauna, en SICIM nos hemos comprometido a proteger estas especies desde el inicio del proyecto «Sur De Texas - Tuxpan Pipeline», con un impacto (bajo) cero en los manglares. De hecho, no solo la tasa de supervivencia de estos ejemplares ha resultado ser del 100 %, sino que se ha registrado un incremento del 33 % de los mismos.
El patrimonio arbóreo y faunístico de un territorio es un bien que hay que proteger y salvaguardar: SICIM opera respetando plenamente la biodiversidad local, desarrollando acciones y planes específicos para garantizar el mantenimiento del ecosistema que alberga nuestras actividades.